Seria ilógico tratar de explicar el porqué de mi ausencia. Ausencia tal vez de cuatro año o mas, Ausencia que duele, que se siente tanto el no poder sentarte a escribir unas líneas aunque sea.
Me daría pena presentarme ante ustedes nuevamente. Mi cabeza se ha cubierto de hilos de plata, mis manos se están deformando gracias a la genética, heredada por mis ancestros. Tengo cuatro libros casi terminados, tal vez yo no logre publicarlos, pero mi hijo menor los ha registrado a su nombre y creo que si Dios nos lo permite el algún día los haga llegar a sus manos.
Gracias a Dios hoy estoy logrando estar sentada frente a mi computadora sin sentir ese terrible dolor en mi columna vertebral. Así que manos a la obra, la semana entrante terminaré un trabajo que tengo también pendiente y que como decía mi madrecita, me toco una oreja y no me alcanzo la otra. cambiaré de estrategia. No puedo darles los títulos, ni siquiera una probadita porque no están registrados. ¡Amar en tiempo de tormenta! y Pobre Carlette se pueden encontrar en Amazon en formato para Kindle.